Ruta por Islandia en coche de alquiler

¿ Cómo ir de Keflavik a Reykjavik ?

Las dos principales ciudades de Islandia o mejor dicho las que inicialmente nos interesa situar son: Reykjavík, la capital de Islandia, y Keflavík, ciudad donde se encuentra el Aeropuerto Internacional, ya que el aeropuerto de Reykjavík es un aeropuerto doméstico. Estas dos ciudades están situadas al sudoeste de la isla y separadas por una distancia de unos 50 km (trayecto de 40 minutos en coche por buena carretera).

Si tu idea tan solo es visitar los puntos turísticos de la isla, puedes alquilar el coche en el aeropuerto y tendrías solucionado el tema del transfer. Si por el contrario tienes intención de hacer el trekking, te recomiendo hacer este lo primero y luego alquilar el coche para visitar la isla, de esta manera no lo tendrás todos esos días parado.
En este segundo caso, las dos opciones para ir a Reykjavik son taxi o bus, nosotros nos decantamos por la segunda que era la opción más económica, aunque ya te advierto que en Islandia nada es económico!! En el mismo aeropuerto verás mostradores de las dos compañías de autobuses que cubren la ruta, el servicio es bastante regular incluso durante la noche. Nuestro vuelo procedente de Barcelona llegó al aeropuerto de Keflavik a la 01:00 de la mañana, y por lo tanto decidimos coger el primer bus que salía, que era de la compañía “Reykiavik excursions”. Para negociar el precio del billete nos juntamos con algún viajero más que también acababa de aterrizar y conseguimos pagar 2.150 ISK por persona, después de algo de regateo y comprando 8 billetes a la vez.
Teníamos intención de empezar el trekking al día siguiente para no perder ni un solo día, así que cuando el bus nos dejó en la estación de autobuses de Reykjavík, pusimos nuestro GPS offline y nos dirigimos a nuestro hotel, el Reykiavik hostel village, el único hotel en el que nos alojamos en toda la aventura y la verdad muy limpio y confortable. Lo reservamos a través de Booking.com, la habitación cuádruple con baño compartido nos costó 140€. Elegimos este hotel porque se encontraba muy cerca de BSI, estación de autobuses en la que al día siguiente cogeríamos el bus hacia Landmannlaugar para comenzar nuestra primera aventura del viaje: el Trekking de Landmannalaugar-Skogar.


¿Cómo elegir el coche de alquiler?

Islandia es un país con el precio del alojamiento caro, pero a la vez muy preparado para la posibilidad de acampada libre. Como primera recomendación te diría que si tienes que alquilar un vehículo para hacer ruta por Islandia intentes buscar una furgoneta camperizada o un vehículo con maggiolina (cama en las bacas del coche), lo que te permitirá un gran ahorro en alojamiento y la libertad de poder dormir en lugares inhóspitos. En caso de que decidas hacerlo en coche, sí que es algo imprescindible que sea un 4×4. Con el resto de vehículos las empresas de alquiler solo te permiten circular por la carretera principal (nº1), que da la vuelta a la isla, y no se responsabilizan si coges caminos secundarios (que están sin asfaltar), algo imprescindible si quieres llegar a según que punto.

En nuestro caso sí que alquilamos un coche 4×4, pero no podíamos dormir en él y nos arrepentimos de no haber invertido un poco más en eso, la comodidad de poder dormir dentro de la furgo y no tener que montar cada día la tienda de campaña para pasar la noche se agradece, y más los días que le da por ponerse a llover justo cuando tienes que montar o recoger el campamento base. Aunque el alquiler de coches en Islandia no es nada económico (nosotros pagamos alrededor de 500€ por 7 días de coche), te recomiendo que utilices Rentalcars para comparar el precio de las diferentes compañías.


Detalles de nuestra ruta de 7 días

Después de terminar el trekking cogimos el autobús de vuelta desde Skogar a Reykiavik, el cual nos dejaba otra vez en la estación de autobuses de BSI. De nuevo nos dirigiríamos al Reykiavik hostel villaje para recoger nuestras maletas que habíamos dejado allí todos estos día y preguntar si tenían habitaciones disponibles para volver a quedarnos esa noche.
Nos pudimos volver a quedar en el hotel, y aunque nos salía algo más cara que la reserva que llevábamos hecha desde España de la primera noche, decidimos pagarla e instalarnos de nuevo.

Aprovechamos la tarde-noche para visitar el centro de Reykiavik: la calle Laugavegur que es la principal, llena de comercios y restaurantes, y la bonita iglesia de Hallgrímur, famosa por su peculiar arquitectura expresionista y el edificio más alto del país (75 m). Como teníamos que recargar provisiones (algo de comida y gas para ir cocinando) nos pasamos también por un Bonus, la cadena de supermercados más económica de Islandia, los encontrarás por toda la isla.

Finalmente fuimos a cenar al Baejarins Beztu Pylsur, el famoso chiringuito de perritos calientes, conocido por ser uno de los sitios del mundo que más perritos calientes vende. Después de cenar vuelta al hotel para descansar.

A continuación encontraréis un resumen día a día de cómo nos organizamos, qué hicimos, qué distancias recorríamos y qué nos dio tiempo a visitar cada día. Os comentaré también donde íbamos durmiendo y en cuanto a las comidas decir que nosotros íbamos comprando y cocinando con el camping gas allí donde nos pillaba la hora de comer, excepto algún día que se nos antojaba o llovía y nos dábamos el lujo de comer en algún restaurante. En cuanto al tema de las entradas comentar que los accesos son bastante libres, en cascadas no se paga en ninguna y en la mayoría de cosas naturales tampoco.


Día 1:

SILFRA

A primera hora de la mañana nos acercamos al centro donde teníamos reservado el coche de alquiler para recogerlo y decidimos empezar la ruta por el Circulo Dorado.

Primera parada el SILFRA, una grieta que divide las placas tectónicas de Eurasia y América, situada en el Parque Nacional de Thingvellir. Esta grieta es famosa por ser el único punto del mundo donde se podrían tocar dos continentes a la vez y un referente para los buceadores porque pese a que no tiene vida subacuática por su baja temperatura contiene el agua más cristalina del mundo. Los que buceamos del grupo teníamos la ilusión de hacer una inmersión pero se nos quitaron las ganas al llegar y ver que el buceo salía por la módica cantidad de 300€. Pero me quedé con las ganas y es una de las excusas por las que volveré a Islandia, para vivir la experiencia de bucear en el Silfra.

 

La segunda parada la haríamos en el parque de Haukadalur, al que también se podía acceder por libre sin pagar ningún tipo de entrada. En el parque encontraras varios geisers, columnas de agua caliente y vapor que salen disparadas al exterior periódicamente, pero el más conocido y el que ha dado nombre a estas fuentes termales es el famoso Geyser.

Geyser

Por último fuimos a Gullfoss, catarata situada en un cañón. En islandés foss significa cascada, por lo tanto todos los nombre que veas terminados en foss son saltos de agua.

Catarata Gullfoss

A media tarde quisimos coger la carretera secundaria Kjalvegur (nº35) para atravesar la isla y dirigirnos hacía Myvatn y la noche nos cayó en el medio de la nada, una buena zona desértica perfecta para acampar si no fuese por el temporal que hacía, nuestra salvación fue encontrar una caseta-refugio en medio de la nada que nos resguardaría del fuerte viento y lluvia de fuera. La caseta de madera, que tenía el nombre de Arnarbaeli, era super peculiar: un mini recibidor con un “kit de superviviencia” que la gente había ido dejando para situaciones de emergencia (algo de agua, barrita energéticas, sopas de sobre y papel higiénico), un comedor con una mesa grande y una habitación con cuatro “camas litera”, dejo alguna foto porque no tiene desperdicio:

 

 

 

 

 

 

 

 

Distancias:

  • Reykiavik – Silfra: 52 kms.
  • Silfra – Geyser: 54 kms.
  • Geyser – Gullfoss: 10 kms.
  • Gullfoss – Godafoss: 340kms. (no llegamos e hicimos noche a medio camino en el refugio).

Día 2:

Llegamos a primera hora a Godafoss, una cascada espectacular, por su altura de 12 metros y su anchura de 30.

Cascada Godafss

De Godafoss fuimos a Myvatn para subir al cráter del Hverfell: volcán de 430 metros de altura y un gigantesco cráter de 1 km de diámetro. Se puede llegar en coche hasta la base del volcán y luego subir andando a la cima en unos 15 minutos, las vistas desde arriba del lago Myvatn son espectaculares.

Cráter del volcán Hverfell

La siguiente parada fue en la cueva de lava de Grjotagja, un baño termal en el que ahora mismo no se puede bañar por la alta temperatura del agua que ronda los 50ºC y finalmente nos relajamos en los baños naturales de Myvatn, unas aguas termales que no tienen nada que envidiar al famoso Blue Lagoon, y por la mitad de precio: 4300isk.

Pasamos noche en el camping Vogahraun por un precio de 1500 ISK por persona, por la mañana recogimos el campamento y nos preparamos para salir hacía Husavik.

 

Cueva de lava de Grjotagja
Baños naturales de Myvatn

Distancias:

  • Godafoss – Hverfjall: 53 kms
  • Hverfjall – Grjotagja: 1 km
  • Grjotagja – Myvatn Nature Bath: 4 kms

Día 3:

Madrugamos con la intención de ver lo que nos faltaba de Myvatn, y luego salir hacía Husavik e intentar llegar a tiempo para hacer algún tour de avistamiento de ballenas.
La primera parada fue en las fumarolas de Hverir, extensión de cráteres de agua hirviente y nubes con intenso olor a azufre. Seguidamente nos acercamos al Viti, el volcán con el lago turquesa en su cráter, esta agua proviene de las lluvias ya que la tierra arcillosa que lo forma impide su filtrado. Se puede aparcar prácticamente en el cráter.

Fumarolas de Hverir
Volcán Viti

 

Salimos finalmente para Husavik y contratamos el tour de las ballenas con la empresa SALKA WHALE WATCHING, nos decidimos por esta porque por precio y horario era la que más nos cuadraba. El ticket nos costó 9.000 ISK y se compraban en un Café que hay en la entrada del pueblo justo, enfrente de las casetas de las otras dos empresas de tours que hay. En septiembre hacían tres salidas diarias (entre las 9:00 y las 16:00), los meses de verano hasta 6 salidas por día.

 

Nosotros hicimos la salida de las 12:00 y volvimos a puerto a las 14:00, la excursión está bien si nunca has visto ballenas y tienes ilusión por verlas pero considero que es demasiado cara para lo que es. Una vez desembarcamos empezamos a bajar hacía el sur de la isla para ir quitándonos kilómetros. De camino, paradas obligatorias en tres importantísimas cascadas:

Hafragilsfoss: Salto de agua con una caída de 27m y 91 m de longitud, metida en un cañón. Una excelente vista panorámica.

Cascada Hafragilsfoss

Dettifoss: Con 100m de ancho y una caída de 44m, está considerada la cascada más caudalosa de Europa. Es impresionante poderte acercar a la orilla del salto y ver y escuchar cómo caen más de 200m3 de agua por segundo.

Cascada Dettifoss

Selfoss: cascada de 11 metros de altura formada por varios chorros de agua.

Cascada Selfoss

Finalmente quisimos quitarnos algún kilometro más, y cogimos el coche hasta que empezó a anochecer, entonces buscamos un camping en el pueblo de Felabaer y pasamos noche en el camping de Skipalaekur. Como no había recepción, montamos la tienda y pasó por allí mismo el chico del camping a cobrarnos la noche, 1500 ISK por persona.

Distancias:

  • Myvatn – Hverir: 8 kms
  • Hverir – Viti: 10 kms
  • Viti – Husavik: 70 kms.
  • Husavik – Hafragilsfoss/Dettifoss/Selfoss: 90kms
  • Selfoss – Fellabaer (Skipalaekur camping): 160 kms.

Día 4:

Nos levantamos con lluvia y de hecho fue el peor día que pillamos, no paró de llover. Afortunadamente era el día que más carretera nos tocaba y como teníamos por delante 300 kms hasta la zona del glaciar Vatnajökull, que era nuestro siguiente destino pues aprovechamos para conducir y no dar el día por perdido. Decidimos buscar algo de alojamiento que nos permitiese estar a cubierto y no tener que montar las tiendas.
Encontramos una especie de hotel-albergue en el que teníamos una habitación compartida y un gran salón con zona de estar y una cocina totalmente equipada, el Hostel se llamaba Hrollaugsstadir Guest House y pagamos 2.500ISK por persona. Estaba a unos 20 kms antes de llegar a Jokulsarlon, en un desvío a la derecha en la mismas carreta 1.
Puesto que el tiempo no mejoraba aprovechamos el comedor común para echar la tarde.


Día 5:

Visita Jökulsárlón, el mayor y más conocido lago glaciar de Islandia. Se encuentra lleno de icerbergs, que se desprenden de la lengua del glaciar y esto hace que probablemente sea el lugar del mundo en que es más sencillo para acceder a un iceberg. Nosotros también pudimos ver focas.

Glaciar Jökulsárlón

Justo al lado puedes ver también la playa de Jökulsárlón, una playa de arena negra y una orilla llena de icebergs ya que es la desembocadura del lago.

Playa de Jökulsárlón

Para dormir decidimos volver al mismo Hostel que habíamos pasado la noche anterior, aunque teníamos que volver para atrás pero habíamos estado muy cómodos.


Día 6:

Nuestra intención era hacer un trekking por una de las lenguas del Glaciar de Vatnajökull, que con sus 8.300km3, el más grande de Islandia y el segundo de Europa, pero nos fue imposible conseguir el material que nos faltaba. Nos acercamos a varios centros de la zona que organizaban excursiones por el glaciar pero la única posibilidad de utilizar el material era contratar el tour con ellos a un precio disparadísimo. Dado el poco éxito en el intento de alquilar el material que nos faltaba, nos acercamos a una de las zonas por donde se podía adentrarse en el glaciar y ver hasta donde podíamos llegar. Cuando ya vimos que la cosa empezaba a coger desnivel y a ser peligroso sin el material adecuado nos dimos la vuelta.

La zona tenía muy buena pinta, así que si tienes conocimientos de montaña y quieres ir por tu cuenta, obligatorio llevar el material que necesites y con descargar algún track para el gps de la zona es suficiente. Si por el contrario quieres contratar la excursión con guía no tienes que preocuparte de nada, es cara pero incluye todo el material necesario.

Teníamos intención de pasar la siguiente noche en el pueblo de Vik, así que del glaciar salimos hacía allí. De camino a Vik paramos a ver Svartifoss, cascada de origen volcánico rodeada por columnas basálticas negras. De la zona de aparcamiento al pie de la cascada hay unos 15 o 20 minutos andando.

   

Cuando llegamos a Vik utilizamos la aplicación Airbnb para buscar algo privado de alquiler y encontramos una casa que salía por 350 eur la noche con camas para 8 personas.

Casa en Vik

Distancias:

  • Glaciar Vatnajökull– Svartifoss: 50 kms
  • Svartifoss – Vik: 140 kms.

Día 7:

En Vik nos acercamos a la península de Dyrhólaey para ver el arco de Dyrhólaey, su faro donde en los meses de verano se pueden observar frailecillos, y las playas de arena negra de Reynisfjara, Reynisdrangur y Kirkjufjara. Todo junto en la misma zona y con buenos sitios para aparcar.

Arco de Dyrhólaey
Playa de arena negra de Reynisfjara

Por la noche cogíamos el vuelo de vuelta a casa, teníamos por lo tanto que volver a Keflavik donde devolveríamos el coche de alquiler en el mismo aeropuerto. Saliendo de Vik paramos a ver el DC-3, un avión que pertenecía a las fuerzas americanas y que en 1973 tuvo que realizar un aterrizaje forzoso sobre la tierra volcánica de la playa de Sólheimassandur, afortunadamente sin heridos ni fallecidos. No se puede llegar en coche, se deja en un parking junto a la carretera principal (nº1) y se va andando 4 kms dirección al mar por un camino de tierra.

Avión DC-3

Es todo un reto averiguar la ubicación del avión, pero si descargas la app MAPS.ME, sale marcada la ubicación y con el mismo gps offline podrás llegar hasta el aparcamiento.

Después de ver el avión fuimos directos al aeropuerto.

Distancias:

  • Vik – Solheimasandur: 25 kms
  • Solheimasandur – Keflavik : 200 kms

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